lunes, 30 de septiembre de 2013

Walkin'

 


La noche en que murió el abuelo yo estaba ahí
Miles Davis también, aunque él no lo escuchaba o eso creo yo.
Pero todos los días que iba a cuidarlo al hospital colocaba un Walkin' en el mp 3 le ponía los audífonos y me sentaba a su lado.
Leía, no recuerdo qué, pero leía, llegaba a las 7 u 8 cuando salía de trabajar cantando en un restaurante bar en el centro de la ciudad.

Aquella noche llegué más tarde, le di un beso en la frente, a mi mamá le había dado por fin un diagnóstico y no era bueno.
No era bueno.

Le puse los audífonos como siempre, me quedé observando sus arruguitas y después de acabar la música me senté, como ya lo había hecho esas dos semanas, en el sofá de junto.

Estaba cansada y los ojos se me cerraban
Me dormí escuchando su dificultoso respirar con los aparatos que le habían colocado.
Cerré los ojos unos minutos. Me despertó el silencio y ahí lo supe.

Ella envejeció años en esos dos días y volvió a llamarlo "mi marido".
Yo comencé a hacer canciones meses después
Ella me visitaba en aquella casa que había sido de mi infancia, tejió, fue tejiendo y entretejiendo otras formas de encuentro en sus visitas.

Ella sigue tejiendo en mi.
Van a encontrarse pronto, ¿será que va a querer bailar danzón?
Espero que sí y no se ponga de pesada, que vuelva a su vecindad y a sus coqueteos, a sus correrías en el rancho, a sus cigarros, a sus vecinos, a sus gritos futboleros, a las historias de cuando los libros le contaban cosas.
Ella sigue tejiendo en mi.

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