Signo de oportunidad
Escribo porque puedo
viernes, 4 de diciembre de 2020
jueves, 3 de diciembre de 2020
NÍTIDA PROYECCIÓN DE UNA SOMBRA
Encontrar la nitidez
es uno de esos milagros
que hacen cantar a las cortinas
y recuperar la fe en las pistas absurdas
del estar viva:
como el sonido de un preludio justo a través de su ventana,
un billete olvidado a media acera,
aquel dolor de barriga,
esa tarde junto al río
o la lluvia justo al entrar al portal.
No tengo palabras prodigiosas,
soy la misma angustia sobre hueso y carne
que reteje, de a pocos
un deseo simple: el de desear.
En honor a la vida que fluye
en mis dedos cuando escribo
yo soy el mismo hilito de agua
que cae,
como si no debiera
desde la cornisa,
justo en medio de tus piernas.
Soy dos pasos y silencio,
mi sonrisa desnudando
tanta existencia y caminos
que olvidé o dejé, perdidos.
Y entonces goteo, canto y caigo
por el derecho a germinar
como si no pudiera
hacer otra cosa.
jueves, 19 de noviembre de 2020
lunes, 16 de noviembre de 2020
domingo, 15 de noviembre de 2020
Con la misma rabia
con que el deseo de la soga
atraviesa los pliegues del laberinto,
con esa misma rabia
dibujo tornasolados movimientos continuos,
un devenir lagartija o serpiente,
nueva piel sin importancia.
El eco de esa metamorfosis
en nada sacude al bosque,
pero es un estruendo
que atraviesa todos mis ríos
pulveriza, por un instante
a los fantasmas.
Rabia de vidas,
rabia de vulvas
y de intemperies marchitas
rabia eléctrica de la voz templada,
rabia de montañas de las cosas absurdas
apiladas en esa casa
que se parece
a todos nuestros cuerpos,
rabia para su incendio
rabia para mi incendio,
para deshacer el nudo del ahorcado
e invitar a la bocanada.
(se iluminó la madrugada)
Silencio,
que mi tierra
ha parido un arbusto luminoso y desimportante,
deselegante y sin desamparo...
noventa minutos contra la muerte
noventa minutos contra mi muerte
noventa minutos para mi muerte.
sábado, 14 de noviembre de 2020
viernes, 13 de noviembre de 2020
martes, 10 de noviembre de 2020
domingo, 1 de noviembre de 2020
BÊNÇÃO I
Que tu vientre, gorrión que tiembla
no deba a nadie el nido cierto
¡vuela!
Que tu cerebro, esponja multicolor ,
vibrante caserón de los mil cuartos
se mantenga
Claro, luminoso y abierto
hacia los distintos rumbos de la memoria
y la alegría.
Que tus fuertes piernas
pisen nuevos y ondulantes senderos
donde el matorral y la arena
se entremezclen
con el rumor de las aguas inquietas
para que tu piel y tu paso se vuelvan
raíz prodigiosa que camine libre
asentada, fértil y ligera.
Así sea.
sábado, 28 de marzo de 2020
REVERDECER
Pulir este cristal con que te toco
hasta decir: esto es transparente y necesario.
El cristal, desde donde miro justo ahora,
me traduce el vuelo de una mariposa y una abeja,
ágil el vuelo de alas blancas
y, aunque ciertamente
el aguijón es más frágil que esa piedra reluciente,
lejos de morir en cuanto pica,
esta abeja se transmuta y se divierte.
Las palabras deben también reconstruirse,
una Babel que nunca llegue al mismo canto
y entre los bordes que definan la ausencia de arquitecturas familiares
el camino tenga un barro consistente y nutritivo.
Pulir este cristal con que te toco
hasta decir: esto está vivo y me atraviesa
y sigamos volando llenas del misterio,
de las luciérnagas y de las cosas minúsculas que nos habitan:
una cajita de fósforos dispuestos a quemar la permanencia.
martes, 17 de marzo de 2020
INCENDIO
Como una especie de enredadera del pensamiento
en los vacíos que deja el sí y el no de la margarita
pienso en lo poco que sabemos
de cómo se inicia un incendio.
Tal vez sea como mirar la roca y el palito
vislumbrando el humo que se esparciría
al giro de nuestra voluntad,
con el fuego y el crujir de las ramas
y todo ese viento esparciendo
lenguas azules y naranjas
por toda nuestra casa.
Cuántos paisajes nuevos,
tierra preparada para la siembra,
nacientes hojitas que pueden asomar
después del crujir de todo ese bosque antiguo
que da paso, como siempre,
a la vida nueva.
Entre el pecho y el sexo
otros tambores pueden pulsar
en un latido primigenio,
y los brotes
y las nuevas señales en el cielo
dirán mucho o tal vez, y como siempre
no dirán nada
si no les sabemos interpretar.
Las constelaciones
¿qué dicen?
Las huellas de algún animal en la penumbra
¿cómo hallarlas?
Como una especie de enredadera
en los vacíos que deja el sí y el no de la margarita.
Pienso en lo poco que sabemos
de cómo se inicia el incendio de esta vida:
siembra, bosque, ramas,
lenguas azules y naranjas
y señales en el cielo...
en nuestra casa.
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Como una especie de enredadera del pensamiento en los vacíos que deja el sí y el no de la margarita pienso en lo poco que sabemos ...




