sábado, 28 de marzo de 2020

REVERDECER

 

Pulir este cristal con que te toco

hasta decir: esto es transparente y necesario.

El cristal, desde donde miro justo ahora,

me traduce el vuelo de una mariposa y una abeja,

ágil el vuelo de alas blancas

y, aunque ciertamente

el aguijón es más frágil que esa piedra reluciente,

lejos de morir en cuanto pica,

esta abeja se transmuta y se divierte.

Las palabras deben también reconstruirse,

una Babel que nunca llegue al mismo canto

y entre los bordes que definan la ausencia de arquitecturas familiares

el camino tenga un barro consistente y nutritivo.

Pulir este cristal con que te toco

hasta decir: esto está vivo y me atraviesa

y sigamos volando llenas del misterio,

de las luciérnagas y de las cosas minúsculas que nos habitan:

una cajita de fósforos dispuestos a quemar la permanencia.

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